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El Barroco

EL BARROCO

1. Contexto histórico

Al iniciarse el siglo XVII, España era aún la primera potencia europea. Sin embargo, su hegemonía irá desapareciendo a medida que se produce un proceso paulatino de descomposición interna. Esta situación favoreció el surgimiento del movimiento barroco, que supuso el abandono del pensamiento renacentista y la transformación de las técnicas y el estilo del XVI. En España una de las particularidades de este siglo es que el esplendor artístico y literario se alcanza justamente cuando se produce la decadencia política. Con el fin de la Guerra de los Treinta Años, España perdió su papel hegemónico en Europa. La política interior no es menos desoladora debido, a la incapacidad y a la desidia de los monarcas, que depositaron el poder político y económico en manos de válidos, como el Duque de Lerma.se acentúa el centralismo burocrático, el auge de un mundo cortesano que refleja los contrastes propios de la época: lujo y miseria, esplendor y pobreza, placeres mundanos y ascetismo. La miseria que fue apoderándose de la sociedad española originó un incremento de la población dedicada a la delincuencia y a la mendicidad, y una progresiva pérdida de la conciencia moral.

2. Características artísticas.

La ideología del Barroco se sustenta en el contraste entre la actitud de desengaño ante la vida, y el ansia de los goces mundanos. Los rasgos principales que caracterizan el barroco son:

· La búsqueda del efectismo y de una creación original que provoque una reacción en la sensibilidad del receptor, en su inteligencia y en sus sentimientos. El fin que se persigue es la sorpresa.

· La creación renacentista basada en cánones y en modelos clásicos es sustituida en el arte barroco por el ingenio personal y original del artista. El arte barroco no deja de mirar a los clásicos, como una fuente estética y temática que permite desarrollar la individualidad y creatividad del artista.

· El barroco tiende a la desmesura, a la exageración. Los contrastes contribuyen a crear el efecto de desequilibrio pretendido: contrastes entre lo feo y lo hermoso, entre lo claro y lo oscuro, entro lo moral y lo satírico…

· El arte barroco reflejará en sus obras la falsedad del mundo visible por medio del tema del desengaño.

· La naturalidad renacentista, se trasforma en artificio y complicación en el Barroco. La consecuencia más inmediata es la abundante ornamentación en las creaciones artísticas.

3. Corrientes literarias.

· El culteranismo consiste en exagerar artificiosamente el lenguaje y los recursos literarios, con el fin de crear un mundo de belleza absoluta. La metáfora se convierte en recurso expresivo constante. Es abundante el empleo de latinismos y neologismos que pretenden sugerir un efecto sensorial, y del hipérbaton, que altera un orden lógico de la oración.

· El conceptismo se basa en las asociaciones, ingeniosas ideas, palabras y conceptos. Son frecuentes los juegos de palabras por medio de términos con varios significados (dilogías), de vocablos que poseen semejanza fonética (paronomasia) y de la contraposición de palabras o frases (retruécanos).

· El realismo exagerado se refleja en la picaresca y en la literatura satírica. Lo feo y lo grotesco adquieren un protagonismo literario que deriva, a menudo, hacia la sátira mordaz y la caricatura.

· El clasicismo es un sistema o tendencia literaria o artística fundada en la imitación de los modelos de la antigüedad griega y romana. Floreció en los siglos XV-XVI y en la segunda mitad del siglo XVIII. Los hermanos Argensola son escritores españoles, Lupercio (1559-1613) y su hermano Bartolomé (1562-1631), nacieron en Huesca, Barbastro. Su apellido paterno era Leonardo, y el materno Argensola. La poesía de Lupercio es un modelo de perfección formal y de clasicismo. También escribió tres obras dramáticas de escaso valor. En los poemas de su hermano Bartolomé, también predominan el clasicismo y la tendencia moral, alejada de todo culteranismo. También fue autor, entre otras de la Conquista de las islas Malucas (1609) y de una continuación de los Anales de Aragón, de Zurita (1630).

· El popularismo es una tendencia o afición a lo popular en formas de vida, arte, literatura, etc.

CERVANTES

1. Biografía.

Miguel de Cervantes Saavedra (547-1616), nació en Alcalá de Henares. De su infancia y juventud apenas se sabe nada, excepto que pertenecía a una familia modesta, y que fueron muchas las ciudades por las que anduvo como consecuencia de los traslados profesionales de su padre, quién ejercía la profesión de cirujano. Se traslado a Italia hacia 1569 y poco después entro en el ejército. Interviene de forma heroica en la batalla de Lepanto, donde recibe diversas heridas. Sufrió cautiverio en Argel durante 5 años, expuso su vida por salvar a sus compañeros. A los 33 años comienza un nuevo periodo de su vida lleno de penurias y privaciones, que durará hasta su muerte. Se descubre un hombre de gran entereza y optimismo que aceptó con dignidad las penurias por las que pasó. Sus obras no reflejan la amargura de su vida personal. Era un hombre de formación humanista: conocía las doctrinas renacentistas y había leído a los autores italianos y españoles más importantes de su época. Aunque destaca en su obra la propia experiencia, el conocimiento de la vida española, su rica personalidad y su particular visión de las cosas.

2. Novelas ejemplares.

Entre la publicación de la primera y segunda parte del quijote, Cervantes publica las Novelas ejemplares (1613). Se trata de 12 novelas cortas que siguen el modelo establecido en Italia. Su denominación de ejemplares obedece a que son el primer ejemplo en castellano de este tipo de novelas y al carácter didáctico, y moral que incluyen en alguna medida de relatos. Se suele agrupar en dos series: las de carácter idealista y las de carácter realista.

El primer grupo son las más próximas a la influencia italiana. Se caracterizan por tratar argumentos de enredos amorosos con gran abundancia de acontecimientos, por la presencia de personajes idealizados y sin evolución psicológica y por el escaso reflejo de la realidad. El segundo grupo el interés por las peripecias arguméntales y los asuntos amorosos es menor. Cervantes atiende más a la descripción de ambientes y personajes realistas, con intención crítica muchas veces. No obstante, la separación entre los dos grupos no es tajante, en las novelas más realistas se pueden encontrar también elementos idealizantes.

3. Clasificación de su obra.

Miguel de Cervantes cultivó los tres grandes géneros literarios (poesía, teatro y novela9 con el mismo empeño, aunque con resultados bien distintos. La historia literaria ha respetado siempre la evaluación por sus contemporáneos: fue menospreciados como poeta, cuestionado como dramaturgo y admirado como novelista.

· Poesía. La producción poética cervantina ocupa un espacio considerable en el conjunto de su obra, se halla diseminada lo largo y ancho de sus escritos y recorre su biografía desde sus inicios literarios. Responde a una vocación, cultivada ininterrumpidamente, aunque no siempre con la inspiración necesaria. Su obra poética esta integrada por numerosas composiciones sueltas, normalmente de circunstancias y por un largo poema de perfiles autobiográficos: el viaje de Parnaso. Es el único poema extenso de Cervantes.

· Teatro. También el teatro fue cultivado por Cervantes con asiduidad y empeño vocacional. Desde sus inicios literarios, tras volver del Cautiverio, hasta sus últimos años, se dedica a escribir teatro: la cronología de sus piezas abarca desde comienzos de los 80 hasta 1615, dejando escasos periodos inactivos. Por orden de Antigüedad, abren la serie las dos piezas sueltas representadas en la primera época. El teatro de Argel, es una tragicomedia ambientada en un trastorno histórico y costumbrista. Mucho más relevante es la tragedia de Numancia, acaso la mejor del género por aquellos años, donde las fuentes históricas sobre el cerco se adoban con motivos literarios y se enriquecen ya con vivencias individuales ficticias, ya con proyecciones alegóricas como el Duero o España.

· Novela. Miguel de Cervantes cultivó, pero a su originalidad, los géneros narrativos habituales en la segunda mitas del siglo XVI: la novela bizantina, la novela pastoril, la novela morisca, la sátira lucianesca, la miscelánea y la novela picaresca. Renovó un género, la novella, que se entendía entonces a la italiana como relato breve, exento de retórica y de mayor trascendencia. El orden cronológico de las novelas:

-La Galatea (1585).

-El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605).

-Novelas ejemplares (1613).

-Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615).

-Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617).

EL QUIJOTE

1. Resumen argumental.

Un hidalgo manchego, Alonso Quijano, pierde el juicio por leer libros de caballerías y cree que las invenciones de aquellos libros fantásticos son verdades. Toma el nombre de don Quijote de la Mancha y sale de su aldea como caballero andante, con el propósito de luchar contra las injusticias y defender a los débiles, y doncellas a las que liberar. La dama con la que con sus victorias honrará será Dulcinea del Toboso. Con su rocín flaco y con armas, inicia la primera de las tres salidas. La primera salida acaba con la paliza que le dan unos mercaderes. Inicia una segunda salida con Sancho Panza, su escudero. Son varias las aventuras que les suceden. La segunda parte cuentas la tercera salida de don Quijote, que combate con el caballero de los espejos, a quien vence; por otro lado también don quijote se dirige a Barcelona, donde se enfrenta con el caballero de la Blanca Luna, quien esta vez lo derrota. Vencido y desilusionado, vuelve al pueblo, recobra la razón y muere resignado con su suerte.

2. Estudio de la obra.

La obra se organiza en torno a tres salidas en busca de aventuras: dos en la primera parte y una en la segunda. Cada una de ellas tiene una estructura circular: partida, aventuras y regreso a casa. La primera parte demuestra menor madurez que la segunda. El humor se basa en los comportamientos ridículos del protagonista y son frecuentes las veces en que la acción principal se interrumpe para introducir relatos intercalados. Esta primera parte se fundamenta el contrate entre los dos personajes protagonistas. Don Quijote, desde su locura, recoge los más altos valores humanos: libertad, justicia, heroísmo; Sancho representa, la sencilla bondad. En la segunda parte, los personajes adquieren mayor entidad, más riqueza en su psicología y en sus conductas. La realidad se nos presenta desde una perspectiva moral y psicológica. Pero la figura de don Quijote no se diluye en la nada; sus ideales son virtuosos y deberían ser la más alta inspiración del ser humano: dedicar la vida al servicio del bien.

3. El estilo

La principal característica del estilo es su falta de uniformidad. En la obra se recogen los distintos estilos de las diferentes formas narrativas desarrolladas a lo largo del siglo XVI: novela de caballerías, sentimental, pastoril, etc. La novela tiene un estilo sencillo y llano. El autor huye de toda afectación y artificiosidad, lo que no impide un manejo extraordinario de las figuras retóricas: ironías, juegos de palabras… Cervantes hace de los diálogos el elemento fundamental del género narrativo. Don Quijote varía su registro según las circunstancias: lenguaje arcaico cuando ejerce de caballero, lenguaje coloquial cuando no trata temas de caballerías. Sancho se caracteriza por el lenguaje vulgar y por el empleo de refranes y proverbios. El resto adquiere su propia identidad expresiva; lo que confiere al estilo del Quijote un carácter polifónico.

4. Idealismo y realismo en Cervantes.

Uno de los temas constantes en la novela, y estudio común de la obra es el idealismo. Don Quijote representa el idealismo en la obra como un ideal de gloria y honor. Un ideal antiguo. Sancho representa el contrapunto a ese idealismo, el realismo. El idealismo y realismo en el Quijote:

- locura. Cervantes presenta a un lector que pierde el juicio, cuando los libros se empiezan a leer en silencio, en vez de en voz alta. Un esquizofrénico.

-transformación de la realidad. Pone en manifiesto su locura e idealismo, unidos.

-El amor idealizado. Amor idealista, platónico, creado a medida. Dulcinea.

-significado. Difícil definir la frontera entre idealismo y realismo.

- sentido democrático. Una idea de igualdad de los seres humanos.

GÓNGORA.

1. Temas y formas en la literatura barroca.

Los temas en la lírica del siglo XVII son muy variados, en el tratamiento del tema de amor sigue presente la línea del petrarquismo, a la que se le añade la sensualidad, el recargamiento en la pasión, el tono de desesperación e incluso la presencia de la muerte. La naturaleza pierde la visión colorista. Se unen las recreaciones mitológicas, pero el tema más significativo va a ser el desengaño, que presenta desde diversas perspectivas. Como principales manifestaciones temáticas del desengaño aparecen la fugacidad del tiempo y las reflexiones sobre la muerte. Y en contraste con el tono melancólico y desilusionado de la poesía moralizante, existe una corriente cómico-burlesca, basada en la sátira mordaz y jocosa, de fuerte sentido crítico a la vez que humorístico.

Las formas poéticas empleadas, van a corroborar el mundo de contrastes barroco. Junto a las formas tradicionales, como la seguidilla o romances, se cultivan formas cultas como el soneto, la silva, la décima o la fábula.

2. Definición del culteranismo.

Consiste en exagerar artificiosamente el lenguaje y los recursos literarios, con el fin de crear un mundo de belleza absoluta. La metáfora se convierte en recurso expresivo constante. Es abundante el empleo de latinismos y neologismos que pretenden sugerir un efecto sensorial, y del hipérbaton, que altera un orden lógico de la oración.

3. Biografía de Góngora.

Nació en Córdoba, (1561-1627). Poeta español, que nació en el seno de una familia acomodada, estudió en la universidad de salamanca. Nombrado racionero en la catedral de Córdoba, desempeño, varias funciones que le brindaron la posibilidad de viajar por España. Su vida disipada y sus composiciones profanas le valieron pronto una amonestación del obispo en 1588.

Entre 1612 y 1613 compuso los poemas extensos Soledades y la fábula de Polifemo y Galatea, ambos de extraordinaria originalidad, tanto temática como formal. En 1603 se hallaba en la corte, en esa época escribió algunas de sus obras, trabó una fecunda amistas con Pedro Espinosa, y se enfrentó con su gran rival, Quevedo. Aunque su testamento hace referencia a su <<obra en prosa y en verso>>, no se hallado ningún escrito en prosa, salvo las 124 cartas que conforman su epistolario.

4. Clasificación de su obra.

Aunque Góngora no publicó sus obras, éstas pasaron de mano en mano en copias manuscritas que se coleccionaron y recopilaron en cancioneros, romanceros y antologías publicadas con su permiso o sin él.

Aunque en sus obras iniciales ya encontramos el típico conceptismo del barroco, Góngora, cuyo talante era el de un esteta descontentadizo, quedó inconforme y decidió intentar según sus propias palabras e intensificar aún más la retórica y la imitación de la poesía latina clásica introduciendo numerosos cultismos y una sintaxis basada en el hipérbaton y en la simetría, estuvo muy atento a la sonoridad del verso.

Convirtió cada uno de sus poemas últimos mayores y menores en un oscuro ejercicio para mentes despiertas, como un emblema que causa placer en su desciframiento. Es la estética barroca que se llamó en su honor gongorismo, o con la palabra que tuvo en su origen un valor despectivo por su analogía con el vocablo, culteranismo, ya que sus adversarios consideraban a los poetas culteranos unos auténticos herejes de la poesía.

5. La poesía de Góngora: lengua y estilo.

Ya en los primeros años del siglo, la poesía barroca se manifiesta por medio de una de las tendencias literarias, el culteranismo o gongorismo, nombre que deriva del de Luis de Góngora y Argota, máximo representante de ese tipo de creación literaria. Su obra poética suele dividirse en dos grupo, atendiendo al metro utilizado: las composiciones en metros cortos de inspiración popular; su poesía cultista en versos endecasílabos. Lo más importante de su producción en metros cortos tradicionales son las letrillas y romances. Las letrillas oscilan entre lo sentimental y lo satírico. Los romances ofrecen una gama temática muy variada: romances moriscos, de cautivos, amorosos, burlescos o con estribillo. La perfección formal y la belleza de los efectos sensoriales convierten a Góngora en el principal cultivador, junto a Lope, del Romancero nuevo o artístico. Dentro de su obra en metros cultos destacan sus sonetos, es en los sonetos sobre el amor y en los que elogia a personajes ilustres donde se encuentran las composiciones más hermosas del autor. Pero el estilo culterano alcanza su máxima complicación y efectismo en los dos grandes poemas:

· La Fábula de Polifemo y Galatea, escrita en dos octavas, se basa en un tema de olvido. Es un poema lleno de imágenes, metáforas y recursos retóricos de un barroquismo exagerado.

· Las Soledades, poema inacabado en el que el elemento narrativo queda supeditado a una complejísima y exuberante ornamentación. Góngora pretendía crear un mundo de belleza absoluta. Sustituye la realidad por elementos de mayor sentido estético con la ayuda de un intenso lenguaje culto. El recurso más acertado en el autor es la metáfora. Los efectos de sonoridad y color se consiguen por medio de cultismos de valor sensorial.

QUEVEDO

1. Definición de conceptismo.

El conceptismo se basa en las asociaciones, ingeniosas ideas, palabras y conceptos. Son frecuentes los juegos de palabras por medio de términos con varios significados (dilogías), de vocablos que poseen semejanza fonética (paronomasia) y de la contraposición de palabras o frases (retruécanos).

2. Biografía de Quevedo.

Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645), fue hombre desmesurado en todo, y en él es quién mejor se reflejan los contrastes del Barroco. Nació en Madrid, en una familia perteneciente a la aristocracia cortesana. Se trasladó más tarde a Nápoles acompañando al duque de Osuna, y ocupó el cargo de secretario de Hacienda. Destituido Osuna, Quevedo pierde el favor real y es desterrado, pero al morir Felipe III, vuelve de nuevo a la Corte. Contrajo matrimonio a los cincuenta y cuatro años con una viuda de la que se separó al poco tiempo. Acusado de ser el autor de un poema en contra del conde-duque de Olivares, fue detenido y encerrado en el calabozo, donde permaneció cuatro años. Murió poco después en Villanueva de los Infantes.

3. Clasificación de su obra.

La obra poética de Quevedo consta de cerca de 900 poesías, reunidas en dos volúmenes. Los poemas son de todo tipo: morales, satíricos, amorosos, religiosos, heroicos, para canto y baile, etc. También hay variedad en las formas poéticas: sonetos, canciones, odas romances, letrillas, etc. En términos generales, su obra poética se puede dividir en tres grupos: las poesías de tono grave y de intención doctrinal; las poesías amorosas; y las poesías satíricas.

· Entre las primeras, encontramos, las composiciones de asunto ascético, en las que se desarrolla los motivos del pensamiento barroco: el desprecio de las falsas apariencias, la fugacidad de la vida terrenal, la caducidad de la bienes materiales; en definitiva las ideas acerca de la muerte y del desengaño. También por otro lado, las poesías de asunto político, en las que el tono moral suele ir unido en ocasiones a la sátira. Quevedo expresa la decadencia material y espiritual de España, desde un profundo y doloroso pesimismo.

· En las poesías amorosas, el esteticismo y el ingenio retórico sustituyen a las reflexiones sobrias y austeras, de su poesía moral. Podemos encontrarnos con sonetos en los que el amor es tratado con profunda emoción y apasionamiento, como sucede en el magnifico “cerrar podrá mis ojos la postrera sombra…” donde afirma que después de la muerte, persistirá el amor.

· En sus composiciones satírico-burlesca, se tratan temas que van de los asuntos más graves a los más insignificantes. Las formas métricas son los romances, canciones letrillas y abundantes poemas endecasílabos. En estas poesías, Quevedo extrema el conceptismo por medio de juegos de palabras, dilogías y antítesis. La deformación de la realidad llega a la caricatura y al tono procaz. Son muy conocidas sus poesías dedicadas a Góngora.

4. la poesía de Quevedo: lengua y estilo.

La obra de Quevedo destaca por su originalidad, no sólo en los temas sino también en el uso de la lengua. Fue el máximo exponente del estilo conceptista. Es de destacar en relación con su manejo de los recursos literarios de metáforas originales, bien con una finalidad embellecedora o degradante. También llama la atención el uso inusual que hace de los tipos de palabras. Así utiliza por ejemplo verbos con valor sustantivo y sentido diferente del original. Recure también frecuentemente a los juegos de palabras a través de la hipérbole, la antítesis y polisemias.

Quevedo escribió mucha poesía y prosa y se caracterizó por los contrastes propios de la época. Su lenguaje es culto y popular y hace uso de un tono grave y burlesco. Pese a que fue famoso antes de su muerte, sus composiciones se transmitían de manuscritos, la publicación de sus obras se produjo con posterioridad. Dentro de su obra destacan los temas graves y por otra parte la poesía como juego de ingenio.

Tema 12

TRABAJO DEL TEMA 12

¿Qué es el Renacimiento?

Se entiende por Renacimiento la transformación cultural, pausada y de gran profundidad que triunfa en Italia en el siglo XV y que se extiende posteriormente a toda Europa durante el siglo XVI. Este movimiento es un renacer de la cultura grecolatina; de ahí que sea precisamente en Italia, en contacto directo con los restos de la Antigüedad clásica, donde tenga su origen este espíritu renacentista.

El Renacimiento supuso un cambio en la mentalidad y en las formas de vida de la época, además de un florecimiento de las actividades artísticas, científicas y técnicas; surge así un especial interés por el conocimiento del hombre y del mundo que le rodea.

La época de la plenitud renacentista coincide con los reinados de Carlos I y de Felipe II.

La poesía renacentista: Garcilaso de la Vega.

Garcilaso de la Vega nació en Toledo en 1501 o 1503.

Garcilaso encarna las cualidades que ha de reunir el cortesano renacentista: hombre de armas y de letras, modales refinados y una intensa vida amorosa. En 1526, casado con doña Elena de Zúñiga, conoce a Isabel Freyre. El matrimonio con Isabel, le sume en una profunda crisis sentimental. Garcilaso muere a los 33 años.

La obra poética consta de algunas composiciones: una epístola, dos elegías, tres églogas, cinco canciones y treinta y ocho sonetos. Los temas de las elegías y de los sonetos son la expresión de los sentimientos más íntimos del poeta y la idealización del amor. En las églogas, unos pastores idealizados expresan sus lamentos amorosos. Destacan las descripciones paisajísticas que sirven de motivo simbólico del tema amoroso.

La influencia de Tetrarca en la poesía de Garcilaso es notabilísima. La belleza, la musicalidad, el tono de suave melancolía y la presencia de un paisaje armónico y sosegado son motivos poéticos a los que el autor confirió un estilo muy personal y de indudable calidad.

La mística: Fray Luis de León y San Juan de la Cruz.

à FRAY LUIS DE LEÓN:

Fray Luis de León nación en Belmonte 1527/1591, representa al escritor de carácter intelectual que mejor sintetiza esa unión entre humanismo y religión, entre la percepción de la belleza y la concepción moral de la realidad.

Los temas que más desarrolla en sus poemas son: el deseo de soledad y de retiro en convivencia pacífica con la naturaleza; la búsqueda de la paz espiritual; y la comunión con la armonía del universo, reflejo de la armonía divina.

Su estilo se caracteriza por la sobriedad y sencillez en el empleo de recursos estilísticos. A penas hay imágenes y la adjetivación es muy elemental. Son habituales las interrogaciones y admiraciones que pretenden expresar la emoción contenida en la reflexión.

Se pueden agrupar sus poemas de la siguiente manera: poemas de corte horaciano, en los que desarrolla el tópico del menosprecio de corte y alabanza de aldea; poemas de influencia platónica y pitagórica, que incluyen el tema de la contemplación de la armonía y del orden universal; poemas religiosos: poemas morales y poemas patrióticos.

à SAN JUAN DE LA CRUZ:

San Juan de la Cruz, nacido en Úbeda, Jaén 1542-1591, representa junto a Santa Teresa de Jesús, la cima de la literatura mística española. Llevó una vida de gran actividad y de enorme empeño reformador. Por esa actitud estuvo en prisión en 1577, donde padeció severos castigos y cayó en una debilidad casi enfermiza por los ayunos y penitencias. Huyo de la cárcel y se refugió en un monasterio. El resto de su vida lo pasó en Andalucía entregado a la vida en soledad.

Sus poemas se componen de imágenes que sugieren percepciones intelectuales, en las que la naturaleza tiene sólo tiene cabida como elemento simbólico, la alegoría. La noche se convierte en evocación de la eternidad y también en símbolo de la soledad del alma, que dejaran paso a la luz divina. Es una poesía de evasión de la realidad, que expresa un sentimiento espiritual: el amor a Dios.

La poesía de San Juan es la expresión del amor más intensa y bella que existe en las letras castellanas. La emoción, el sentimiento y una ardiente sensualidad se reflejan por medio de un amor profano traspuesto al amor divino: la Amada, que sale al encuentro del Amado, la esposa que yace junto al Esposo, EL Cazador que va en busca de la caza; son algunos de los motivos utilizados por el poeta para describir las sensaciones producidas tras la unión amorosa, en la unión mística con Dios.

La lira adquiere un tratamiento insuperable. La riqueza y variedad del léxico permiten descubrir palabras rústicas junto a vocablos cultos. La expresión sensorial de los paisajes descritos es exquisita. La utilización de recursos literarios es precisa y acertada, especialmente el empleo de imágenes, de las paradojas y antítesis de términos opuestos y de las exclamaciones.

Dentro de la literatura religiosa se ha de distinguir: la literatura ascética, la que presenta ejercicios morales que preparan el alma para unirse a Dios, de la mística, la que describe las experiencias de unión con Dios. La ascética es una parte de la mística, un proceso purgativo indispensable para la contemplación y el conocimiento sobrenatural de lo divino y la comunión entre el alma y Dios.

El Lazarillo

Surge en la literatura española una nueva forma de creación narrativa que va a servir de antecedente a la novela realista moderna y que recibe el nombre de novela picaresca. Se inicia con la publicación del Lazarillo de Tormes.

Las tres primeras ediciones de la vida del Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades son del año 1554 y no indican el nombre del autor. Se ha señalado que el relato haya sido compuesto mucho tiempo antes de su publicación y también han surgido diversas atribuciones sobre su autoría.

El argumento es el siguiente:

Un muchacho, llamado Lázaro de Tormes, de la clase social más baja nos cuenta de modo autobiográfico su vida. Siendo aún un niño, es entregado por su madre como criado a un mendigo ciego y cruel, con quien despierta de la inocencia infantil. Una vez que abandona al ciego, su nuevo amo será un clérigo avaro, quien le hace pasar más hambre que el anterior, y al que el Lázaro roba los panes que guardaba en su arca. Después pasa a servir a un escudero, pobre y vanidoso al mismo tiempo, y que desaparecerá al huir de sus acreedores. Los siguientes amos serán un fraile de la Merced, un buldero, un capellán y un alguacil. Finalmente consigue trabajo como pregonero en la ciudad de Toledo y contrae matrimonio con la criada del arcipreste de San Salvador. Las habladurías que sugieren que la mujer de Lázaro mantiene relaciones con su protector no le afectan a Lázaro, pues después de haber pasado tanta hambre y malos tratos, prefiere no tener en cuenta su honor y mantener la buena fortuna en que se halla.

La característica principal del Lazarillo es su carácter autobiográfico. El propio Lázaro es el elemento de cohesión de los distintos tratados independientes entre sí. No hay un desenlace definitivo de los acontecimientos, lo que produce la sensación de que la acción queda truncada. El desarrollo de la acción tiene un ritmo pausado en los tres primeros episodios, pero al final se precipita y se pierde, en cierta medida, el efecto logrado hasta el momento. La sobriedad en el estilo y la naturalidad son consecuencias de la influencia renacentista. El léxico es común, espontáneo y lleno de refranes y frases hechas.

La obra es un reflejo del ambiente social e histórico que en ella se presenta. Se habla del Lazarillo como una novela realista, no solo por las referencias a la vida cotidiana adquiere esta clasificación. La técnica literaria produce esa verosimilitud. La realidad representada aparece frecuentemente diluida en un velo de ironía y de espíritu crítico. El humor y la intención sátira confieren un carácter afectuoso y entrañable a los personajes, pero muy especialmente a Lázaro.

Jorge Manrique y El Romancero

Jorge Manrique, el poeta más cortesano del siglo, (1440-1479). Era hijo de don Rodrigo Manrique, conde de Paredes, pertenecía a una de las familias más antiguas de Castilla; en la que destaca la fuerte personalidad de su padre Rodrigo. Durante su vida desempeñó diversos cargos políticos como el de comendador de Montizón y capitán de la Hermandad del reino de Toledo. Combatió al lado de los Reyes Católicos en las luchas civiles y murió luchando en cuenca.

Su producción poética ha llegado hasta nosotros a través de los cancioneros. Se conservan cincuenta y nueve composiciones, de temática amorosa inspirada en el amor cortés provenzal. En los poemas amorosos se pueden apreciar ya la obsesión del poeta por el tema de la muerte, tema que luego llevará a su máxima expresión en sus famosas coplas.

Se caracterizan por su tono y lenguaje sencillos, así como ciertas alusiones a la vida del poeta, basada en el tesón y la fe. Manrique escribió también tres poemas de carácter satírico siguiendo la tradición. Pero su verdadera aportación literaria fueron las Coplas que escribió a la muerte de su padre.

Son sin duda uno de los poemas más famosos de las letras españolas de todos los tiempos. No porque en su momento fueron novedades respecto al tema, sino por el tremendo poder emotivo que de ellas emana.

La elegía que Jorge Manrique compuso tras la muerte de su padre, ocurrida en 1476, es una de las composiciones funerales más perfectas y emotivas de la lírica castellana. Está formada por cuarenta coplas y por dos sextinas de pie quebrado (8a, 8b, 4 o 5c, 8ª, 8b, 4 o 5c), también llamadas estrofas manriqueñas, proporcionaban un ritmo solemne y sereno, adecuado a la gravedad del asunto.

Por lo que respecta a la estructura interna, se pueden distinguir tres partes:

· Coplas I a XIV: el poeta reflexiona sobre la fugacidad de la vida y la inestabilidad de las cosas de este mundo.

· Coplas XV a XXIV: ejemplos concretos de las reflexiones, con referencias a personajes ilustres, en los que Manrique emplea la interrogación retórica del ubi sunt.

· Coplas de XXV a XL: se centran en la figura de su padre. Elogia su persona, relata la vistita de la muerte y la aceptación de don Rodrigo.

El poema es una reflexión sobre la vida y sobre la muerte y un homenaje a la persona fallecida. Los temas principales se inscriben en la tradición y el gusto medieval y por el planto e, inciden en el menosprecio de las vanidades mundanales, en la fugacidad de la vida, en el poder igualatorio de la muerte y en los caprichos de la fortuna.

El Romancero

El romance ocupa un lugar destacado desde el siglo XVI, fecha de su aparición hasta hoy mismo. En ese siglo los cantares de gesta entran en decadencia y a causa de su excesiva longitud, comienza a fragmentarse. Sobrevivirán así las partes de mayor interés parea el público, los momentos más intensos desde un punto de vista narrativo o emotivo. El romance no se puede identificar con el género épico, ya que aprovecha también los recursos del género lírico; se suele definir como género épico-lírico.

Los romances más antiguos pertenecen al siglo XV, la transmisión de los romances era todavía oral, por este motivo, los juglares al recitar los textos solían modificarlos, suprimiendo o incorporando algunos episodios, por ello los romances sufrieron constantes cambios.

Uno de los aspectos, que contribuyó de forma definitiva a la difusión de los romances fue la invención de la imprenta. A partir del siglo XVI, comenzaron a ser coleccionados y publicados en recopilaciones, colecciones impresas o pliegos sueltos. Este hecho hizo que muchos escritores se interesaran por ellos y compusieran infinidad de obras a imitación de las tradicionales, que reciben el nombre de Romancero nuevo o artístico. Su transmisión es escrita, son de autor conocido y ya no están sujetos a las variaciones propias de la transmisión oral.

Sus temas son muy variados, por esta razón pueden dividirse en diversos grupos según su temática:

· Romances históricos: son aquellos que estaban inspirados en las gestas, en el Cantar de Mio Cid, como por ejemplo los del rey don Rodrigo.

· Épicos o literarios: tienen como fuente una obra literaria, sea cual sea. Muchos se centran en los mismos personajes y sucesos que los cantares de gesta. Otros recogen la tradición carolingia e incluso hay algún caso cuya fuente es la Odisea.

· Novelescos o de aventuras: aquí se incluyen creaciones de carácter variado, romances amorosos, de aventuras, venganza, misterio, legendarios, etc.

El romance es un poema no estrófico, de extensión no fija, de versos octosílabos con rima asonante en los pares y quedando sueltos los impares. Su transmisión oral es causa de que algunos recursos estén dirigidos a actualizar los acontecimientos y a modelar la actitud del auditorio:

· La dramatización de las escenas, con la inserción de diálogos entre personajes, o canciones puestas en boca suya.

· Los apóstrofes dirigidos al espectador.

· Las repeticiones, los recursos paralelísticos, las aliteraciones, que subrayan los nombres de los protagonistas o de los lugares donde transcurren los hechos y refuerzan la memorización del poema.

Por otro lado cabe señalar que algunas características del lenguaje épico también se conservan, como el empleo de epítetos épicos, el gusto por el léxico y la pronunciación arcaizante o el uso particular de los tiempos verbales, que no concuerdan a veces.